En Jipijapa, feriado de fin de año sin agua.

Ciudadanos recogen agua en las calles Noboa y Antepara

Un artículo, El agua: el petróleo del siglo XXI,  del portal es.weforum.org publicado por el gerente de la Empresa Pública Municipal de Agua Potable Cristian Parrales, en su introducción decía “Quien solucione el problema del agua  será merecedor  de dos premios nobel: de economía y de la paz” frase de John Fitzgeral Kennedy.

Un interesante artículo pero que no sea  el argumento para desviar la preocupación  de una población  que necesita agua. En Jipijapa no es por la gran población  que tiene el cantón, ni por su alto consumo  para la agricultura  que se genera el problema,  sino por la falta de compromiso  con la gente, una mala política pública  y por priorizar los intereses  mezquinos  de quienes hacen  el directorio de la empresa  de agua. Ya lo dijeron  que en treinta años  no solucionaron  este problema  y que como lo van  hacer ellos. Su posición es retardataria, gente sin ideas, le mienten a la gente, buscaban  otros intereses  menos cumplir  con la demanda de la población de marzo del 2018.  Engañaron a la gente, hicieron su mamotreto de planificar  y poner un presupuesto  sin afán de aplicarlo. Los 2 concejales del directorio  que han estado representando  al alcalde,  miraron a  otro lado  para decir sin el menor escrúpulo,  que hay que esperar  que le devuelvan  un dinero de la ex JRH para invertirlo. No han tenido, ni creo tendrán  la capacidad de atender  o por lo menos entregar  un poco más de agua, peor  llegar a la solución. Lo bueno es que ya se van pobres infelices del alma, tal vez reciban  el premio nobel  a la incapacidad  o de generar  el premio  por generar rechazo.

Así lo escribimos directamente dirigido a las autoridades de la empresa, donde no hay respuestas al reclamo de los diversos sectores de la población.

Lo cierto es que no entregaron el servicio de agua a un gran sector de la ciudad en este feriado de fin de año, ciudadanos que llegaron de otras partes del país para celebrar la llegada del nuevo año, lo hicieron con la gran pena de padecer la falta de agua y seguir conociendo que es el mal de nunca acabar.

A veces hemos querido restringir  nuestras emociones  sobre este problema, pero no se puede. Hemos confiado en que nos entregarían agua dos veces por semana por lo menos, así fue la propuesta de uno de los concejales que logro al fin imponer sus criterios ante el alcalde, luego de despotricar contra su compañera y sentar en la gerencia a un joven sin experiencia al que ha podido maniobrar;   pero nos encontramos con una respuesta  de ineptitud,  de displicencia para con la gente, que clamo por un poco de agua  justo en estos días de feriado.

Es que estos jinetes del apocalipsis que están al frente del directorio y que han hecho y deshecho en esta empresa no solo le mintieron a la población sino también al alcalde, que como todo buen hombre les creyó.

Es 1 de enero   y comenzó a llover, como que  la naturaleza  trata de ayudar  a la población para que con sus recipientes recoja un poco de agua contaminada con tanta pólvora  en el ambiente. No sintonizaron nunca el problema, mejor sería que renuncien o excusarse  del cargo, aunque creo que ya es tarde para eso por el tiempo que les queda